01/07/2011

Inmortal Irrealidad

...Y es que, en la densa neblina que arropa la oscura y frìa noche, cuando el cielo no ilumina más tu incierto rostro, y la luna no se refleja ya en tus tristes ojos...

...Y es que, tu intensa y frágil sombra se dibuja lentamente contra la amargada pared de mi fría habitación y tu alma pura yace rondando tras cada vago anhelo que experimenta mi consternado ser...

...Y es que, tu càlido recuerdo intenta aparecer 
sigilosamente en mi dudoso pensar y luego se
esfuma tal cual lo hicieran las sombrías brumas 
cuando vuelvo a sentir la afligida realidad...

...Y es que, tus frìas manos sobre mi tìmido y 
tenue cuerpo me hicieron recordar lo glorioso 
del cielo y tus fríos labios me hicieron añorar 
la belleza de lo eterno...

...Y es que, en mis màs intensos e incógnitos 
desvelos, te anhelo; en mis más irrepetibles
sueños, te recuerdo y en mi consternada 
realidad...No te tengo...

...Y es que, cada delicada palabra que articula 
tu sensible garganta me incita a desearte,  
tentándome al más ardiente y fèrvido de los 
infiernos, al peor y más mustio de los destierros, 
al más desolador y amargo de los entierros...

...Y es que, hoy te exhorto... A vivìr mágicos 
momentos con plena libertad, a ignorar los 
protocolos que usamos al besar, a dejar que 
nuestras intangibles almas se fusionen a la   
melodía entonar...

...Y despertar luego con el marchito recuerdo 
de un equìvoco e inmemorable sueño que 
permanece aprisionado en nuestra eterna e
inmortal irrealidad..!

29/06/2011

Gotas de Èxtasis

Y en la intimidad de aquel tosco buró, 
me desnudas piel por piel, dejando 
férvidos rastros de tu efímero olor, 
mientras que el clímax se posaba sigiloso en la cumbre de aquella alfombra sin color.

Y nos perdemos en la humedad de aquella inmortal habitación, y mientras intentas tomarte como rehén al silencio, yo intento tatuarme tu nombre en mi pecho.

Nos desnudamos el alma al son de un 
sólo respiro, y tu piel tensa como tal 
camuflaje salvaje atrevido, como vapor luctuoso penetraste mis tímidos sentidos, seduciéndome al delirio prohibido.

Y en el desliz de la oscuridad me seduces 
pecar, como vicio tu imperfección he tomado 
sin redención y los juegos de niños, entre
gotas de éxtasis quedaron ahogados, y en
manantiales de èther la cordura naufragó.

La furia del erotismo se fundió como incienso, 
en cenizas; mientras que las cortinas 
prendidas en llamas coronaron la elíptica 
pasión, el orgasmo de la lujuria nos observaba
desde aquel funesto rincón.

Dulce letargo, amor en tiempos de amargura 
banal, copas de sudor y pudor rebosantes de
ardor, exquisito deseo mortal.

Declino a fallecer sin que mis labios prueben el 
elixir de tu piel, sin que tus manos rocen mi tez, 
sin que mis rodillas tiemblen de sed.
                                                                                          
Mi alma poseída de tu despojado cuerpo merece 
un exorcismo, y cual humo letal es tu salvia 
exquisita bebida mortal, si así he de morir, que 
tu veneno sea mi valioso suero tu aliento mi puñal.


By: Daniela Meran 

A Terciopelo

Y como barro santo me moldeaste justamente
a tu medida y no te reservaste nada mientras
vida tú me dabas.

A terciopelo entre huellas viste mi ser crecer,
mientras correteaba me mirabas y mientras
dormía sonreías.

Crecí entre delicados jardines de algodón y
entre risas y llantos me enseñaste el perdón y
entre dones y virtudes me enseñaste el valor.

En las inciertas madrugadas te busco 
inagotable en una estrella, más te apareces
de repente en la tierna luna que destella.

Mis párpados inquietos con vehemencia exigen tu templado aliento, más llegas sereno entre vientos tornasoles y arcoìris 
de colores.

Nunca has de desamparar ningún siervo tuyo, ni a oveja perdida entre espigas, ni a pescador entre mareas sombrías.


Al pintarte con los dedos no te desdibujas a lo lejos
y tu lienzo me permites utilizar de consuelo, con 
trazos de colores me enseñas a recordar tus preceptos.

Con cada dolor rasante pierdo tu reflejo, 
me quiebro, y difumino tu tenue rostro como dunas 
en desierto, mi euforia inconstante forma parte de 
mi desliz errante.

Más tu huella siempre delante de mi está aunque 
ciego yo suponga estar, y cual metal en aleación 
al fuego debe implorar, como lingote de oro 
sagrado, al perdonar, he de brillar.

Honor y gloria pido cuando tu nombre he de invocar,
cartas de arrepentimiento en las mañanas te haré 
llegar y a terciopelo tu nombre en mi corazón 
escrito está.

Gracias por no permitir que me ahorcara cuando 
de la cuerda yo tiraba, gracias por no permitirme 
morir cuando de veneno mi boca llenaba, gracias
por no dejarme desmayar cuando con navajas mis 
venas cortaba.

Gracias por perdonarme y amarme cuando mis
Pecados te entregue mientras oraba.

By: Daniela meran

28/06/2011

Morì

¿Porquè huyes y te escondes sigilosamente tras el filo 
de aquella roca gris?

No tienes forma de escapar, ya que si no te 
enfrentas a la cruda realidad esta te perseguirá 
como una oscura y triste sombra sedienta de 
libertad y haciendo cada día más dificìl tu andar.

Acèrcate, pero no demasiado, sòlo lo suficiente 

para que rompas mi corazón en mil pedazos para 
que no quede ni la sombra de él. 


Destroza de una buena vez mis sentimientos y 
convièrteme en piedra, ahoga mi alma y hazme 
sentir impura, congela mi espíritu para que no 
ande vagando triste y desolado por los pasillos 
de tus sentidos, eriza mis sentidos, asfixia mi culpa, 
mata mi esperanza y entierra mi ser.

Anda, ven, aniquilame sin remordimientos y si no 

lo haces, yo lo haré, porque cada hora es crucial ya
que cada minuto siento que respiro mas tu ser y tu 
espíritu me ronda tras cada amanecer.

Anda, ven, arràncame la vida o tomarè la guillotina 

lo haré yo misma.

Se oscurecen mis sentidos, creo que ya es tarde, no preguntes, 
ni me busques porque ya no estoy aquí para ti... Morì.

By: Daniela meran

Palabras de alquiler

La marea se apaga y se torna a contraluz,
mientras que el silbido tornasol del viento
entre luces, se toma como santuario el tiempo.

Y las pocas palabras que ayer alquilé, en el
aliento las guardé, no las pagué, más sólo
quise rentarlas en mi desván y apagarlas a
la mitad.

Al reverso de la euforia se quiebra la cordura,
y la demencia amenaza a la razón en el
negro sepelio, en la negra habitación.

Palabras monótonas, rentadas a cambio de un
Negro café, mueren deprisa al tocar el techo,
Arrebatan con ambrosía lo eterno del lecho.

Alquilaré mis palabras al viento, y en el jardín
las veré crecer, fragmentadas de vez en vez,
marchitas por la vejez.
By: Daniela Meràn